lunes, 14 de marzo de 2016

El relojero de Filigree Street

Sí, lo confieso, he comprado este libro por la portada.

Bueno, esto no es del todo cierto, también me interesó la sinopsis que básicamente cuenta que un telegrafista vuelve un día a su apartamento después de trabajar y encuentra un reloj encima de su cama, un reloj de oro. Cuando el misterioso reloj le salva de morir en un atentado terrorista (haciendo sonar una alarma que le hace alejarse del lugar donde iba a detonar la bomba), el chico se pone a investigar de dónde salió el reloj y de qué va todo eso.

Como resumen me pareció interesante (obviamente, por eso lo compré), y la decepción ha sido tan estratosférica que voy a proceder a continuación a escribir una detallada crítica llena de spoilers.
Así que empiezo:

El libro no empieza mal, el chico se llama Thaniel.
Viene de Nathaniel.
Ya, podrían llamarle Nate, ¿no? Como a las personas normales. Pero Thaniel es único y especial cual copo de nieve y merece un nombre igual de peculiar.




Debo decir que el chico de todas formas (aunque su forma de hablar es muy moderna y chirría en la época victoriana y eso mosquea) me caía bien. Supongo que es porque su hermana es viuda y él, como buen y desprendido hermano, abandonó su sueño de ser pianista para ayudarla económicamente.

Además es sinestésico y siento una rara fascinación hacia este fenómeno.
Para los que no lo sepáis (es decir, de entre toooodos mis lectores imaginarios) las personas con sinestesia tienen conexiones cerebrales distintas a lo habitual entre sus áreas sensoriales auditivas, visuales y gustativas. Esto es muy extraño y se manifiesta de forma diferente en cada persona, Thaniel, por ejemplo, ve colores en la música.

Realmente, no es que se lo imagine, es que VE COLORES EN EL AIRE AL OÍR MÚSICA.

Así:

 Global Entertainment dog smell synesthesia limitlesss

Este es un fenómeno neurológico que me interesa desde que descubrí que existía y por eso, la perspectiva de un personaje con sinestesia, me sonaba muy atractiva. Sin embargo, debo decir que esta peculiaridad del personaje se desaprovecha bastante y no deja de ser algo anecdótico.

Pero bueno, volvamos a la trama.

Thaniel vuelve a casa y encuentra el reloj de oro. Esto no es algo que le mosquee mucho, sólo lo justo. Es decir, llega a casa, encuentra sobre su cama un reloj de oro, pregunta por el edificio quién se lo ha dejado y como nadie sabe nada, (cito textualmente) "se olvida"

¿Se olvida, en serio?

A ver, yo nunca me he encontrado un reloj de oro sobre mi cama al volver a casa, así que probablemente esté hablando sin saber, pero no parece algo de lo que uno "se olvide".

"¡Anda! ¿Y ese reloj de oro? No lo había visto nunca. ¿De dónde habrá...? ¡Uy, mira una mosca!"


Gaga Eye Roll
Es un poco rarito.
Pero bueno, es igual, pongamos que nos lo tragamos y que el chico se olvida.
La cuestión es que blabla, hay un atentado terrorista pero la alarma del reloj le avisa y se salva. Entonces, aún medio conmocionado y herido decide ir a buscar al creador del reloj, un tal Mori. 

Sabe dónde tiene que ir porque Mori no sólo firma sus creaciones con su nombre sino también con su dirección. Lo cual es... práctico, supongo.

Debo comentar también que mosquea un poco lo de que la Inglaterra victoriana (1870-80) esté atestado de japoneses.
Por favor, si hay (entre mis imaginarios lectores) algún historiador en la sala, que se manifieste.
¿Es esto verdad? ¿Había un sucedáneo de Chinatown en Inglaterra en esa época? ¿Algo así como Tokyotown? Puede que la hubiera aunque raro suena. Raro de narices.

Bueno, que Thaniel va a Filigree Street (DE AHÍ EL TÍTULO) a buscar a Mori.Lo encuentra.
Es majo. Y raro.

Es el típico personaje pseudo-genio, excéntrico pero no muy bueno con las relaciones sociales, aunque amable. Le cura la herida y le prepara te y esas cosas que hace uno cuando un chico medio desangrado aparece en tu tienda preguntándote si le has dado tú un reloj de oro por la cara.

Mori se hace el loco que no veas, pero se caen bien, se hacen amigos (Y RECALCO: AMIGOS) y Thaniel decide irse a vivir allí, de todas formas su apartamento era un asco.

Esto, a ver, es raro.

Uno no se va a vivir con la gente que acaba de conocer (la única excepción es Sherlock Holmes) y menos cuando hace un momento sospechabas que pudiera ser quien ha puesto una bomba que ha matado a mogollón de personas. Eso no se hace, simplemente no se hace porque... no.

9L9bOKF

Bueno, corramos un tupido velo y sigamos leyendo.

A Thaniel le encomiendan la misión de espiar a Mori para ver si está implicado en los atentados.
Él contesta: "Cojonudo, porque de todas formas ya me he ido a vivir con él" y a nadie le parece raro ni nada.

Este, de todas formas, es el menor de tus problemas como lector porque ya ha aparecido Grace. Grace es "la chica" y como tal, todo el mundo sabe que su función es básicamente casarse con Thaniel.
Pero espera, déjame que te la presente: es probablemente el personaje más molesto que he leído nunca. No sé si la intención de la autora era que fuera irritante, pedante y aburrida hasta límites insospechados pero es tal que así.

Yo cada vez que llegaba un capítulo de Grace pensaba "¿qué quieres tú ahora?".

Es una maleducada, una egoísta, básicamente se alegra cuando su madre muere (aunque eso habría implicado tener sentimientos y no los tiene) y es una científica aburrida a quien no le interesa nada que no se pueda sumar o restar o guardar en una probeta.

Sad Walking in the rain
Esta sería Grace, caminando bajo la lluvia sin ganas de vivir porque absolutamente nadie está a su altura.


Resumiendo, menudo coñazo de tía, no la aguantan ni en su casa.

Sin embargo, en una fiesta conocen a Thaniel y más o menos tiene lugar esta conversación.

- Ups, qué coincidencia encontrarnos aquí en la ciudad en la que ambos vivimos, y chocarnos.

- Sí, jaja.


- Qué asco de todo tío, odio a mi madre (esto lo dice Grace en todas sus intervenciones, por si a caso al lector no se le queda o algo).


- Anda, ¿ y eso?

- Nah, pues que... ¿oye y si nos casamos?


- Ah vale.


Me gustaría decir que esto es una broma pero... no lo es. A ver, obviamente no lo dicen con esas palabras, pero LO DICEN, DICEN ESO, DICEN ESO POR AMOR DE DIOS, ¿PERO EN QUÉ ESTABA PENSANDO EL EDITOR QUE LEYÓ EL MANUSCRITO CUYO TRABAJO ES QUE NO SE ESCRIBAN GILIPOLLECES?


oco

Bueno, que se van a casar.

Hay un montón de cosas más como un pulpo mecánico muy irrelevante y desconcertante y perturbador y unas peras que al caer al suelo se convierten en hiedra y lluvia embotellada y otras que tu piensas, ¿pero esto no era una novela histórica? ¿Ahora es ficción? ¿Es fantasía? ¿QUÉ ES ESTO?
No lo sé. Nadie lo sabe, creo que ni la escritora lo sabe y además es que a estas alturas ya estas leyendo con la esperanza de que todo cobre sentido más adelante, pero no cobra sentido y no es más que un cúmulo de despropósitos.

Por cierto que no se si os acordaréis de que el libro trataba de resolver el misterio de la bomba, ¿no?
No pasa nada, los personajes tampoco se acuerdan, ni la autora. De pronto es totalmente irrelevante.

whatever

Por fin, Thaniel y Grace se casan, como a los dos días.
Mori parece que se pica un poco. No le gusta Grace.

Tú como lector piensas "normal, ¿cómo le va a gustar si es subnormal? Mori es el único personaje sensato y coherente de la novela". Pero no, simplemente es gay y le gusta Thaniel.


Taylor Swift Mind Blown

Lo sé. No hay NADA en todo el libro que haga esperar algo así, pero no porque sea un buen giro argumental, no, simplemente es una estupidez.

Thaniel se casa con la palurda de Grace, después va a ver a Mori y los dos se ponen a enrrollarse de repente.

Heidi Klum Horrified

No me entendáis mal, no tengo nada en contra de los gays, pero sí tengo todo en contra de LAS RELACIONES QUE NO SALEN DE NINGUNA PARTE.
¿POR QUÉ NUNCA SE HABÍA APRECIADO NI UNA SOLA GOTA DE QUÍMICA ENTRE ELLOS Y DE REPENTE...?

Absurd
Desde luego que sí.


Bueno, ¿sabes que te digo? Que me da igual, a la mierda todo.


Whatever



martes, 1 de diciembre de 2015

Sinsajo. Parte 2

Si tienes prisa te la resumo en un momento: explosiones, mucha "inmortalidad del protagonista", Jennifer Lawrence con síndrome de estrés postraumático, Josh Hutcherson demostrando que es el nuevo Robert de Niro y Liam (como se escriba su apellido, ¿realmente alguien lo sabe?) insinuándose constántemente.

Y dicho esto aclaro: no quiero decir que no me haya gustado. La verdad es que ha estado muy bien, la adaptación ha sido tan impecable que apuesto a que esas personas a las que les gusta leerse el libro el día antes de ir a ver la peli para poder criticar cada pequeña escena que queda fuera de la película se habrán ido a casa con una buena decepción porque el libro ha sido llevado a la pantalla casi punto por punto. Pero eso no quiere decir que no haya habido cosas ridículas que vamos a detallar a continuación:

- La película empieza dónde lo dejó la última, es decir: Peeta está to´ loco y la intentó matar estrangulándola. Para refrescarnos la memoria vemos a Katniss ir al médico que le mira el cuello y le hace hablar. Mucho. Demasiado teniendo en cuenta que es dolorosamente obvio que no puede hablar y después de unos segundos oyéndola repetir "me llamo Katniss" con una voz que parece que la niña del exorcista recién poseída por el inocuo, la escena pierde su tinte dramático y se vuelve casi cómica.

Pero vamos, que sí, que nos queda claro que la situación es dramática.

¿Lo veis? Os dije que la situación era dramática. Lo sabemos porque se sienta en posición fetal.

- Sigue la peli, nos dejan claro que Katniss está aburrida de estar recluida en el distrito 13, ella quiere estar donde está la marcha: en primera línea, de hecho, porque tiene mucho odio reprimido o algo así.
Gale también quiere luchar en serio porque ha estado yendo mucho al gimnasio y quiere demostrar que él también puede salvar el mundo como su hermano Thor.

Aquí vemos a Gale y a Thor en una comida familiar.

- La mandamás del distrito 13 (Julianne Moore con peluca canosa) dice que ni de coña vamos, que con lo favorecidos que salen en cámara no se pueden permitir perderlos porque a ver dónde van a encontrar a otro par de maromos otros que muevan masas como ellos.

- Escena adorable en la que Finick se casa, no digo nada pero cuando se empeñan tanto en que nos encariñemos con un secundario, malo.

- Escena adorable en la que Katniss baila con su hermanita pequeña, de nuevo, cuando se esfuerzan tanto en que cojamos cariño a un secundario muy, muy malo.

- Katniss (que es alérgica a la alegría humana) se pone enferma en la boda así que decide escaparse. ¿Cómo consigue escaparse? Bueno, es que se pone una indumentaria de escapista total: ropa negra y capucha.

- Llega al campo de batalla.

- Julianne Moore se enfada mogollón porque Katniss pasa de ella olímpicamente y a ella lo que le gusta es mandar, así que decide que ya no es tan imprescindible. Vamos, que es más pesada que un cerdo en brazos y si se quiere matar, por ella bien,

- Escenas ñoñas con Gale, que además de tener mucha testosterona en sangre y llevar armas como nadie, también sabe entornar los ojos de una forma muy tierna. Además les une una cosa muy importante: la necesidad de huir siempre sea cual sea el sitio en el que estén (recordemos que antes soñaban con escapar del distrito 12 al 13, después con escapar del distrito 13 al campo de batalla y ahora con escapar de su propio pelotón).

- Aparece Peeta y frustra sus eternos planes de escapada porque a Katniss le gustan mogollón las causas perdidas.

- ¿ya no nos vamos a escapar verdad, so plasta?
- ¿qué decías? Estaba perdida en tu mirada... digo: no.
- Gale (que tiene más paciencia que el Santo Job) se resigna.

Gale, resignado.

- Escenas en las que volvemos a ver lo loco-loco-loco que está Peeta. 

Está to´ loco. Lo sabemos porque se agarra la cabeza con gesto de dolor.

- Explosiones y accidentes en los que va muriendo gente y de los que los protagonistas salen casualmente ilesos. Pero ni un rasguño, ¿eh?

- Blablabla. Poco a poco Peeta recupera un poco de cordura. Gale y Peeta tienen una conversación muy ridícula sobre su triángulo amoroso que carece de interés para casi todo el mundo.

- Muere alguien importante.

- Gale y Katniss se escapaaaaaaan (¡Aleluya!). Van a matar al Presidente Snow a su casa con... flechas. Ya. Todos llevan unas armas de la leche y la pobre chica va ahí con su arco que parece una pringada pero bueno, cosas del argumento. 

- Llegan a la puerta de la casa de Snow y se mimetizan entre los habitantes del capitolio que iban allí a refugiarse. Sé lo que estáis pensando. ¿Cómo es que no les reconocen, si son los más buscados? Bueno, eso es porque ellos tienen una carta en la manga, es... (redoble de tambores):

¡CAPUCHAS! 

Sí, sí. Capuchas. Las de los abrigos, como la de Caperucita Roja.

Katniss haciendo uso de su super poder.
¿No es esa Katniss? Nah, no puede ser ella, lleva capucha.

Me pregunto quién serán esos desconocidos con capucha. Katniss y Gale no, ellos nunca llevan capucha.
Al final (y pese a la inexpugnabilidad de sus disfraces) los guardas capturan a Gale pero a Katniss no porque, ya sabes, es la prota. Y a parte, aún lleva la capucha.

- Blablabla. (Spoiler-Bombas-Spoiler)

Avanzamos unos minutos y llegamos al muy entrañable, bucólico, idílico final que pedía la saga.
Katniss en un vestido floreado muy típico de ella juega en un prado (también floreado, como su vestido) con Peeta, un nene rubito y un bebé coreano que deben haber adoptado porque si no exijo una precuela que explique de dónde sale ese crío.

Resumiendo: Buenísima. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

El mayordomo

Tenía ganas de ver esta película que ya me llamó la atención en su momento (año 2013) cuando la estrenaron en el cine pero que no llegué a ver entonces por alguna razón.
Esperaba mucho de esta película basada en hecho reales y que cuenta con un reparto de super lujo entre los que encontramos a Forest Whitaker como protagonista y muchos otros rostros conocidos que empiezan a desfilar nada más empezar la película como Alex Pettyfer, Mariah Carey, Oprah Winfrey, Robin Williams, Lenny Kravitz, Jane Fonda o Alan Rickman (mi favoritísimo aunque sólo sea porque siempre me gusta ver a este hombre interpretando a otros personajes además del maravilloso profesor Snape).

Oh, reparto coral. Cuidado.
Opinión totalmente parcial y sin fundamente pero no lo veo como un buen presagio, probablemente porque no puedo evitar acordarme de esas pseudo-comedias en las que la falta de gracia y fundamento se intenta suplir (intenta, que no consigue) contratando a cuanta cara conocida sea posible. Sí, "Historias de San Valentín", te estoy mirando a ti.

¿Por qué la madre de él es Mariah Carey? Y lo más importante, ¿va a cantar?
¿No será esto un musical no? ¿Es un musical?

Nota: Tranquilos. No es un musical.

No pero volvamos a ponernos serios.
El mayordomo cuenta la historia de Cecil Gaines, un hombre que fue criado en una plantación de algodón en la década de 1920. Lugar que abandona debido a una serie de desagradables acontecimientos que no voy a contar por si acaso alguien quiere ver la peli. Por ponerle una pega al comienzo, se podría decir que es un poco largo ya que hay que esperar bastante rato hasta que el protagonista finalmente consigue el puesto de mayordomo en la Casa Blanca que da título a la película.

El resto de la película consiste en una narración de la vida de Cecil, en la que su trabajo para los diferentes presidentes de los Estados Unidos tiene una gran relevancia.
Como se puede intuir, la película tiene un componente histórico por lo que es más fácil que te guste si eres amante del género. También me parece interesante comentar que en la película se alternan numerosas imágenes y audios reales de las noticias o de los programas de radio o televisión del momento histórico que están narrando. A mí este efecto me gustó pero supongo que esto ya es un tema bastante personal.

Opinión personal:

El mayordomo me gustó pero no me encantó. La película se hace un poco lenta y el paso de un presidente a otro es abrupto en la mayoría de los casos. Muchos personajes e historias secundarias me parecieron completamente prescindibles como por ejemplo esa escena en la que el mayordomo bromea con un compañero de trabajo sobre formar un grupo de música. Y resulta que ese compañero es Lenny Kravitz. Que es cantante. ¿Lo pilláis?

¡Ups! ¿Va a cantar? ¿Seguro que esto no es un musical?

Nota: De verdad que no es un musical. Esta lleno de cantantes, por algún motivo, pero nadie cante.


Que por cierto, el hecho de que mientras estás viendo la película no pares de ver rostros conocidos no le hace ningún favor y en mi opinión porque sólo contribuye a restarle seriedad a un tema que no lo merece y termina por volverse redundante cuando llevas un rato viendo la película. Es decir, que para el final ya estás más centrado en ver aparecer a Taylor Swift haciendo un cameo como hija/vecina/panadera que en la trama.

Conclusión:

- Es un poco lenta.
- Forest Whitaker está maravilloso.
- Me quedé con las ganas de ver ese cameo de Taylor Swift.

¿Qué os costaba poner a otra más?

lunes, 17 de agosto de 2015

"Nunca seré tu héroe". Desde luego que no.

¿De dónde viene esa creencia tan arraigada de que los adolescentes son básicamente criaturas inestables y estúpidas? Pues de la misma experiencia, diréis.

Vale, yo como ex-adolescente, ahora joven adulta, tengo reciente esa época y admito que puede que no fuera la más lúcida de todas pero la forma en la que los adolescentes son mostrados en la televisión y en los libros es ofensiva y denigrante y...deberían quejarse, si sacan un ratiro entre botellón y botellón. Es broma.



No pero en serio, recuerdo tener trece o catorce años y, como buena adolescente me creía más lista que nadie y también bastante más lista que mis compañeros porque yo no soportaba a los adolescentes. Y era uno de ellos. Y era consciente de ello, pero no por eso los soportaba más.
La gente de mi edad me resultaba irritante, me parecían estereotipados y planos, así de sofisticada era yo. Y como estaba muy por encima de la gente de mi edad prefería pasar el tiempo con adultos con los que la verdad es que me entendía mucho mejor. Lo malo es que el resto de mi tiempo libre lo pasaba viendo Lizzie Mcguire , lo que me restaba un poco de credibilidad. Pero uff, ella sí que me entendía. 

¿Os acordáis? Era taaaan guay. (Suspiro nostálgico)
En fin, volviendo al tema de mi patológica alergia a los adolescentes (durante mi propia adolescencia), la lectura obligatoria del colegio no es que me ayudara a mejor mi idea del adolescente tipo. Siempre eran libros sobre la vida cotidiana de algún adolescente torturado y cansado de la vida en el que la línea argumental era más o menos así:

Chico/a está cansado de la vida - chico/a hace tontería impropia de él/ella - consecuencias nefastas - penoso desenlace traído de los pelos en el que chico/a se da cuenta de su error y se compromete a no repetirlo + acaba estando mucho más unido a sus padres.



Importantísimo: El libro siempre debe estar regado de expresiones adolescentiles pasadas de moda, de esas que utiliza la Super Pop y da mucha vergüenza ajena, que parece un padre intentando hacerse el guay con los amigos de su hijo.



En cuanto a la tontería que hace el protagonista (el nudo de la novela, si es que merece el apelativo de novela) podía ser de menor o menor rango, a veces ponía en peligro su vida, otras sus notas o su amistad con su vecino del quinto.
A veces era una cosa super dramática y exagerada. Y tú, como lector, te quedabas:

NOOOOO. ¿Pero por qué te has tenido que tomar esa pastilla? ¡Eras tan buena alumna!
(¿Qué tiene que ver lo buena alumna que sea? Ni idea, pero debe serlo porque lo repiten mucho).

La cosa siempre iba igual después de eso:

Fase de desesperación: Oh no, ¿cómo he podido ser tan idiota? Ahora me doy cuenta de que mi vida de la que tanto me quejaba era en realidad súper-chachi-guachi (¿veis? puntos extra por utilización de una expresión trillada y patética).

Fase de enmienda: Ahora voy a estudiar/portarme bien/dejar las drogas a tope. Eh... Tronco.

Desenlace: Ahora soy mucho más feliz, y popular. Y quiero a mi papá y a mi mamá. Pero de una forma super madura, porque soy maduro y divertido y molo cantidad.


(Queridos autores de libros para adolescentes: nadie dice molar. De nada.)
Normalmente acababan con una escena lacrimógena en la que hacían las paces con su padre/hermano mayor o lo que sea.

Entonces se supone que como lectores teníamos que habernos quedado:

Qué bonico, jopetas

Pero la reacción estándar era esta:

Yupi.

Y mi pregunta es... ¿por qué les hacemos esto a los pobres chicos? Luego diremos que no les gusta leer, no me extraña. Odio este tipo de libros ahora pero los odiaba también cuando tenía quince años. Si ese hubiera sido mi primer contacto con la literatura, la habría odiado también.

Puedo entender que a esa edad te interese leer sobre los temas que te preocupan pero hay novelas de sentimientos y de crecimiento que no dan ganas de cortarse las venas, por ejemplo:

- El club de los optimistas incorregibles
- El guardián entre el centeno
- David Copperfield
- Desde mi cielo
- Rebeldes

He descubierto estos libros de mayor pero me encantaría haberlos leído al tener la misma edad que sus protagonistas. Tratan los mismos temas que los libros que leíamos en el colegio pero sus argumentos son mejores, sus personajes tienen inquietudes reales y son complejos y básicamente no premian y alientan la estupidez ni la rebeldía sin causa.

¿Por qué se tomó la pastilla? Es que sigo sin entenderlo.
Ojalá hubiéramos leído estos libros en clase en lugar de la lectura típica porque sinceramente, Jordi Sierra i Fabra, me tuviste años creyendo que no soportaba la novela realista. Leí únicamente libros fantásticos y de ciencia ficción durante años creyendo que no había nada meramente interesante en seguir la vida real. Me alegro de haberme equivocado, pero con esos personajes tan irritantes y repelentes no ponías nada de tu parte, ¿eh?

Y en serio, en Campos de Fresas, la prota tendría que haber muerto, era el único desenlace realista y lo sabes.

viernes, 7 de agosto de 2015

El secreto de Adaline: opinión

La película más romántica  ridícula del año

Esta película nos ha dejado sumidas en el desconcierto, en un momento determinado (cuando faltaban unos diez minutos para el final) intentamos establecer contacto visual con los espectadores que teníamos a la derecha, más que nada para saber si la impresión era compartida, pero no fue posible porque se habían puesto a jugar al Candy Crash. Y con razón, pobrecitos míos.

La película consiste básicamente en ver a Blake Lively lucir modelitos y hablar con tono seductor a todos los tíos que se le acercan durante dos horas, vamos, como Gossip Girl pero más largo, más pretencioso y con mucha menos gracia.

Pero bueno, vamos al lío. Por el trailer sabemos más o menos que la peli trata sobre una muchacha que por lo que sea dejó de envejecer a los 29 años y... poco más. Aún así habría preferido que la película hubiera consistido en ver el trailer una y otra vez hasta completar las dos horas, pero no fue así.

Empieza la película y nos muestran a la tal Adaline, que ahora se hace llamar Jenny. ¿Por qué?, diréis. Pues porque un día cuando según su DNI tenía cuarenta y pico tacos le paró la poli y como la muchacha tenía un aspecto muy joven pues el FBI empezó a investigarla, porque por lo visto conservarse bien está penado por la ley. Así que ya sabéis, todos a fumar y a tomar el sol sin protección.

Bueno, la cuestión es que desde entonces cambia de identidad cada 10 años y sólo se permite conservar a una amiga, porque es ciega. Y además de ciega debe ser tonta de remate porque lo único que comenta es "¿por qué cuando estoy contigo siempre nos entran jovencitos?".

 Ahí todo el cine se encogió con vergüenza ajena, sería la primera vez de muchas.

La tal Jenny trabaja en un archivo, biblioteca o no se qué y como no quiere que nadie se entere de que en realidad es de otra época pues está muy bien mimetizada con el entorno. No, la verdad es que va vestida estilo años cincuenta y con unos recogidos del año catapún chispún. ¿Por qué? Ni idea.

Aquí la podemos ver sentada en unas escaleras (costumbre que le ha quedado de Gossip Girl) y con un atuendo nada llamativo para el año 2014

¿Lo veis? Siempre le ha gustado sentarse en las escaleras de los sitios.

Flash-back traído de los pelos en el que nos explican que es inmortal porque tuvo un accidente: su coche cayó al agua, un rayó le alcanzó cuando ya estaba clínicamente muerta y no sólo le desfibriló sino que le volvió inmortal porque... em... me da vergüenza decirlo... Bueno, ahí va: porque debido a no se qué fenómeno astronómico/astrológico/metereológico/raro la concentración de iones en la atmósfera era excepcionalmente alta.

(Vergüenza ajena, nivel: máximo).
Nada reseñable durante unos veinte minutos pero el espectador lo agradece porque aún sigue en shock por lo del rayo.
Adaline va a un fiestorro, conoce a un tío y cuando se va el muy plasta le sigue, se mete en el ascensor con ella y le da la murga durante toda la bajada (y eran tropecientos pisos, yo habría pulsado el botón de emergencia). Total que ella no para de hacerse la dura-imposible-de-conquistar, pero al mismo tiempo le pone ojitos y le habla casi en susurros con su voz más poco sutilmente sensual.
Al final se mete en un taxi para irse a su casa y se queda como "Oh, no, ya me ha vuelto a pasar, pero ¿por qué los hombres nunca aceptan un no por respuesta?". Pues porque no le has dicho que no.

Otros diez minutos sin nada reseñable y entonces vuelve a aparecer el chico en escena. Voy a buscar su nombre en Google porque no se me ha quedado y es ridículo seguir llamándole "el chico". Ya está, se llama Ellis. El tal Ellis (que es un acosador en potencia) va a la biblioteca/archivo/loqueseaeso a donar unos libros porque blabla-está-forrado y es un filántropo. Ellis invita a salir a Adaline y ella intenta resistirse pero no lo consigue porque él es muy insistente y a ella por alguna razón no se le ocurre decirle que tiene pareja.  Así que se van y ella vuelve a tener cara de "pero, ¿por qué no acepta un no por respuesta?". PORQUE NO LE HAS DICHO QUE NO.



Diez minutos de coñazo absoluto seguidos por una escena de vergüenza ajena máxima en la que el prota ya se me ha vuelto a olvidar su nombre cuenta el chiste más malo de la historia. Pero en serio, ese chiste no hacía gracia ni por lo malo, de malo que era sólo daba ganas de llorar, si lo oye Cristina Pedroche le parece demasiado malo y ni se lo aprende.
Sin embargo a ella le da pena el chico  hace gracia y accede a quedar otra vez con él. Creo. Esta parte la tengo un poco confusa porque creo que me dormí o mi cerebro se auto-indujo una fase de letargo.


Dos horas después (en realidad fueron unos minutos pero se sienten como HORAS) ella intenta alejarse de él porque ve que lo suyo es inviable pero el tío (que ha pasado de ser un cansino a secas a un obsesivo patológico) va y le sigue hasta su casa. Con flores. Diez puntos por la originalidad.
Y entonces ella le dice: ¿Por qué sabes dónde vivo? ¿Qué haces aquí de todas formas) Y sobre todo, ¿por qué me traes flores? Todo el mundo sabe que eso está tan trillado que sólo se puede hacer en plan irónico, ñoño.

Bah, no le dice eso. Le dice que se vaya y eso y él no se quiere ir... A estas alturas cualquier persona normal iría a comisaría a ponerle una buena orden de alejamiento, pero Adaline no, ella prefiere ir con él a conocer a sus padres.



¿Qué me he perdido? ¿Por qué va a conocer a los padres de él? ¿Qué les va a decir exactamente cuando pasen los años y se conserve a la perfección? ¿Es una crema muy cara de París? ¿Me desfibriló un rayo?

En fin, la película a estas alturas ya era demasiado larga, y lo que quedaba.

Salen hacia casa de los padres de él, ella conduce fatal, de forma muy temeraria, por alguna razón eso les resulta tronchante a ambos. Por el camino recogen a la hermana de él, que es una absoluta gilipollas redomada y una maleducada de cuidado. Aún así no le da ninguna vidilla a la película, no os vayáis a pensar.

Llegan a la casa y resulta que el padre de Ellis al ver a la prota, se queda con la boca abierta, ralentizan la imagen y nos hacen un zoom a su cara de pasmado. Gracias a eso sabemos que la ha reconocido, pero ella, muy rápida, dice que ella no es Adaline, que Adaline era su madre.

El padre de Ellis (que es Harrison Ford) se queda medio conforme pero se pone a hablar de la tal Adaline y cuánto molaba delante de su mujer hasta que ella se enfada. Única parte medianamente interesante de la película porque el personaje de Harrison Ford al menos está ligeramente desarrollado y su relación con Adaline se fraguó poco a poco. No como la que tiene con el psicópata de Ellis, que llevan tres días juntos y le dice que no se imagina su vida sin ella. ¿En serio? ¿No te imaginas tu vida hace una semana?

Sucesión de escenas de Blake Lively llevando parcas y botas altas de diferentes colores y un montón de peinados arreglaos pero informales sobre fondos con unos paisajes geniales.
Harrison Ford descubre que la tal Jenny es en realidad su Adaline por una cicatriz que tiene en la mano.

Resulta que se hizo esa herida paseando por el bosque con él, se rozó contra una ramita que ni tenía punta ni nada y se arrancó media mano. Casi se desangra por esa herida que debía medir la friolera de medio centímetro. Pero él, que como era estudiante de medicina siempre llevaba aguja e hilo de sutura encima, le dio unos puntos raudo y veloz. Que vaya churro de puntos, le van a dejar más cicatriz que la herida. ¿Por qué no van hospital si la mini-herida sangraba a chorro? No sé. ¿Por qué el chico lleva aguja e hilo en una canasta de picnik? Ya os lo he explicado, porque estudiaba medicina. Lógico, yo por ejemplo como estudio filología inglesa siempre llevo la obra completa de Shakespeare encima y no me digáis que habéis visto alguna vez a un estudiante de Derecho sin su código penal colgado del cuello. Pues eso.

Harrison Ford va a buscar a Adaline. Todo el mundo piensa que le va a decir que se largue, lógicamente. Pues no. Le dice que se quede, por Ellis.



¿Por qué al padre de Ellis no le parece grotesco que su hijo esté con su ex-novia?
¿Cómo piensa manejar la situación el futuro?
¿Adaline es una especie de reliquia que pasa de generación en generación cual casa de campo o receta de macarrones de la abuela?
¿Se liará también con el nieto de Harrison Ford?

Y lo más importante, ¿por qué no le busca alguien ayuda profesional a Ellis? No es normal estar tan apegado a alguien que conocer hace dos semanas, que cuando corría detrás de ella sólo le faltaba una canción de los Jonas Brothers de fondo. Uff, luego dicen de los adolescentes.
Vaya familia de enfermos.

En fin, Adaline huye. Ellis va detrás. Ella tiene un accidente. Todos esperamos que se muera ya de una vez y acabe esta tortura, pero no. Cuando ya ha muerto clínicamente llegan los de urgencias y la reaniman con un desfibrilador. ¿Os imagináis lo que pasa no? ¡Exacto! ¡¡El desfibrilador anula el efector del rayo-desfibrilador!!

Todos en la sala de cine

¡No es un final para nada forzado!
Pero no es el final. Esta película no acaba nunca. ¿Y si no tiene final? ¿Y si morimos aquí, dentro de esta sala de cine viendo este horror de película? ¡¡¡¡Tal vez sea ese el Secreto de Adaline, que ella no se hace vieja pero tú sí!!!!

Ellis va a verla al hospital. Este chico es más pesado que un cerdo en brazos. Ella le cuenta la verdad. A él no le parece nada del otro mundo.
"¿Que te liaste con mi padre y sigue enamorado hasta las trancas y en realidad tienes ciento y pico años y esta octogenaria es tu hija? Todo el mundo tiene sus cosillas mujer, yo ronco un poco."

Mientras el espectador: Lo que tú digas, pero que acabe esto ya por favor

Al final ella se queda con Ellis y la peli acaba con ella mirándose en el espejo muy feliz porque le ha salido una cana. ¿Por qué a los veintinueve años nunca le había salido una cana? Yo tengo veintiuno y tengo alguna cana. No entiendo nada. Fin. Gracias a Dios.



En resumen:

El Secreto de Adaline es un intento de El Curioso Caso de Benjamin Button pero con personajes planos y un argumento absurdo cogido con pinzas.

Lo intentaste y fallaste miserablemente, la moraleja es: No os esforcéis.

Lo peor de la película: Todo.

Lo mejor de la película: Que al final, aunque parezca que no, acaba y te puedes ir a tu casa y correr un tupido velo.


lunes, 27 de julio de 2015

Cómo usurpar la primera línea de mar a los sufridos madrugadores de la playa

Al fin ha llegado la época estival y muchos nos desplazamos a la costa para disfrutar de la playita.
Si eres uno de los afortunados que pasan parte de sus vacaciones de esta forma, puede que hayas notado que cuando llegas a la playa digamos a las once de la mañana hay por la arena, concretamente en primera línea unas criaturas muy molestas también conocidas como "personas que se levantan al alba para conseguir un buen sitio y ya están extendiendo la toalla cuando tú aún estás metiendo el pan del desayuno en la tostadora". Pero en fin, el caso es que tienen el mejor sitio.
¿Te gustaría conseguirlo? ¿Si? ¿Pero no estás dispuesto a acoplarte a la tradición de los madrugones estivales?

¡No te preocupes!

Hoy vamos a explicar cómo hacer que las personas que estaban en la playa antes que tú te odien sin apenas conocerte y en un tiempo récord. Es un procedimiento muy sencillo que garantiza resultados rápidos. Siguiendo estos simples pasos, ¡cualquiera puede conseguir usurpar la primera linea de la playa!

ATENCIÓN: Como efectos adversos uno puede acabar siendo odiado y mirado mal por los demás en la playa. Pero recuerda que el fin siempre justifica los medios.


Primero necesitamos una situación parecida a esta:




¿Has localizado ya a tus víctimas? Bien, ya podemos empezar.

1. No respetes el espacio vital de las personas.

¿Y cómo saber cuándo lo estás invadiendo convenientemente? Bueno, si la persona junto a la cual estás colocado aún puede estirar los brazos fuera de su toalla sin tocarte y ponerse de pie sin darse en la cabeza con tu sombrilla es que aún puedes acercarte más, no seas tímido hombre.  

Así no, aficionado.
Así sí. 
* Es posible que en este momento recibas alguna que otra mirada de reproche pero no pasa nada, ¡tú aguanta ahí!

2. Impón tus gustos musicales a toda la playa.


¿Sabes esos pequeños aparatitos que se colocan en los oídos y hacen que sólo tú oigas tu música? Bien, pues finge que no los conoces. Siéntate en tu toalla, pon la música a todo trapo y ameniza la jornada playera a todos los veraneantes en veinte metros a la redonda. Puntos extra si la canción es absurdamente repetitiva, machacona y mediocre.



3. Anima (¡o ayuda!) a tus hijos a que sepulten en arena a los vecinos playeros.

¿Qué hay más agradable en la playa que que unos niños ajenos te rebocen cual croqueta? Sinceramente, no se me ocurre nada salvo, quizá, que antes de enarenarte se hayan cuidado de salpicarte bien de agua para que así la arena se te pegue más fácilmente.


*Tus vecinos playeros ya deberían estar bastante molestos dado que les estás machacando los oídos, invadiendo su espacio y pringándoles pero si aún así se resisten a marcharse, ¡tranquilo! Aún se puede ir un poco más allá.

4. Ponte en primera línea de mar, siempre.

Uno siempre puede ponerse en primera línea de mar, y el que no lo hace es que no es lo bastante espabilado o que no ha jugado mucho al tetris... porque todo es cuestión de acoplarse bien a los idiotas que han venido a la playa tres horas antes que tú a coger sitio en la orilla. De hecho, si te lo montas bien es posible que hasta te adopten porque piensen que aunque tu cara no les suene mucho, si estás confortablemente tirado sobre la toalla de su hijo debe ser porque eres de la familia.

Si por lo que sea no cabe tu toalla siempre puedes poner, no sé... una silla o un balón o a tu hijo haciendo castillos de arena.
Si además mientras juega con la arena les reboza bien, mucho mejor. (Ver punto 3).

5. Grita mucho.

Tú no te cortes, grita a tu hijo, grita a tu marido, y grítale a la Puri que tu vecino se va de luna de miel a Marbella, grítalo por encima de los idiotas a los que les estás invadiendo el espacio vital, sepultando en arena y usurpando la primera linea de mar. Y grítalo tan fuerte que te oiga el mismísimo vecino desde Marbella, qué narices, cualquiera diría que alguien viene a la playa a oír el mar y no tus berridos o a ver el agua y no tu cogote.

¡Victoria! 



A estas alturas, las personas que estaban a la playa antes que tú seguramente ya habrán perdido la paciencia y se estarán yendo. Es ahora cuando tienes que colocar rápidamente tus cosas en el sitio que te han dejado preparadito y ¡listo! Se acabó el madrugar en verano, y para listo, tú.